GIO NIQUIN
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Giovana Niquin Velasquez nació en Trujillo, Perú, y desde temprana edad mostró una inclinación excepcional hacia el arte. Su amor por el dibujo fue inspirado por una mujer especial en su vida, quien, con paciencia y dedicación, le enseñó a plasmar emociones en el papel. Este vínculo emocional con el arte se fortaleció durante su infancia y adolescencia, cuando destacó en concursos de dibujo y pintura, representando con orgullo a su colegio en cada certamen. Estas experiencias no solo forjaron su confianza, sino que también reafirmaron su vocación. Para Giovana, el arte no era solo un pasatiempo, sino una forma de expresar su identidad y su conexión con el mundo.
Cuando llegó el momento de elegir una carrera, Giovana enfrentó el escepticismo de quienes dudaban de las posibilidades de éxito en el mundo del arte. Sin embargo, su pasión y determinación la impulsaron a postular a la Escuela de Bellas Artes de Trujillo, donde logró ingresar en décimo puesto, destacándose entre cientos de postulantes. Este logro marcó el inicio de su vida artística profesional. Durante su formación, Giovana se sumergió en el estudio de técnicas clásicas y contemporáneas, perfeccionando su estilo y explorando el lenguaje visual que la definiría: el neofigurativo, caracterizado por la fusión de figuras realistas y elementos simbólicos llenos de emoción y narrativa.
A lo largo de más de 24 años de trayectoria, Giovana ha logrado trascender fronteras, ganándose el reconocimiento tanto nacional como internacional. Su obra, cargada de sensibilidad y profundidad, ha sido expuesta en galerías y eventos de prestigio, conectando con personas de diversas culturas y contextos. Cada creación de Giovana es un reflejo de su compromiso con el arte y su capacidad de transformar emociones en imágenes que impactan y conmueven. Su trabajo no solo celebra la riqueza cultural de Perú, sino que también inspira a otros a perseguir sus sueños artísticos, rompiendo barreras y desafiando estereotipos.